● Coincidiendo con el Día Mundial del Medio Ambiente, SIGRE recuerda que llevar los residuos de medicamentos a la farmacia es un gesto sencillo que contribuye a la lucha contra el cambio climático
● En 2025 se recogieron 5.400 toneladas de envases vacíos o con restos de medicamentos a través de los Puntos SIGRE, un 5,16% más que el año anterior
Cada 5 de junio se celebra el Día Mundial del Medio Ambiente, la principal efeméride de Naciones Unidas para sensibilizar a la sociedad sobre la necesidad de proteger el planeta. En 2026, esta conmemoración pone el foco en el cambio climático y en la urgencia de reforzar la acción colectiva para acelerar la transición hacia modelos más sostenibles de producción y consumo.
En este contexto, SIGRE se suma a este llamamiento recordando que el cuidado del medio ambiente también empieza con gestos cotidianos, cercanos y al alcance de todos, como revisar periódicamente el botiquín doméstico y depositar los envases vacíos o con restos de medicamentos en el Punto SIGRE de la farmacia.
Este sencillo hábito contribuye a cerrar correctamente el ciclo de vida del medicamento, evitando que estos residuos acaben en la basura o por el desagüe y puedan contaminar suelos, ríos o mares. Al mismo tiempo, permite recuperar materiales de los envases para su reciclado y avanzar hacia una economía más circular, eficiente y baja en emisiones.
“Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, desde SIGRE animamos a todos los ciudadanos a sumarse a la acción climática desde un gesto tan sencillo como llevar los residuos de medicamentos al Punto SIGRE de la farmacia. Porque proteger el clima y cuidar nuestra salud son objetivos inseparables”, ha señalado Miguel Vega, director general de SIGRE.
Del botiquín doméstico a la acción climática
SIGRE recuerda que la acción climática no depende únicamente de grandes decisiones institucionales o empresariales. También se construye a través de hábitos responsables en los hogares.
Por ello, recomienda revisar el botiquín doméstico cada seis meses y llevar al Punto SIGRE los medicamentos caducados, los restos de tratamientos ya finalizados y los envases vacíos o con restos de medicamentos.
En la actualidad, tres de cada cuatro hogares españoles ya reciclan los medicamentos y el 99% de la población dispone de al menos un Punto SIGRE en su municipio.
Según los últimos datos anuales de SIGRE, durante 2025 se recogieron 5.400 toneladas de envases vacíos o con restos de medicamentos a través de los Puntos SIGRE, lo que supone un incremento del 5,16% respecto al año anterior.
Desde su puesta en funcionamiento hace 25 años, SIGRE ha contribuido a evitar la emisión a la atmósfera de 100.000 toneladas de CO₂, así como la tala de 246.000 árboles, y el consumo de 460 millones de litros de agua, 485 millones de kWh de energía y 80 millones de litros de petróleo.
Un modelo que reduce emisiones desde su propio funcionamiento
Una de las principales fortalezas ambientales de SIGRE es su sistema de logística inversa, que aprovecha las rutas ya existentes de la distribución farmacéutica para recoger los residuos depositados por los ciudadanos en los Puntos SIGRE en cualquiera de las visitas que realizan a la farmacia diariamente para entregar nuevos medicamentos. Gracias a este modelo logístico, SIGRE evita cada año la emisión de 1.400 toneladas de CO₂ a la atmósfera, contribuyendo de forma directa a la lucha contra el cambio climático.
Posteriormente, los residuos se trasladan a la Planta de Clasificación de Envases y Residuos de Medicamentos, situada en el municipio vallisoletano de Tudela de Duero. En esta instalación, la aplicación de inteligencia artificial, robótica y sistemas de clasificación avanzados permiten recuperar para su reciclado una parte muy significativa de los materiales de los envases recogidos, hasta un 74,93% en el año 2025.
Los restos de medicamentos y aquellos envases que no pueden reciclarse se destinan a valorización energética, evitando así su eliminación inadecuada y contribuyendo a reducir el uso de combustibles fósiles.
Además de garantizar la correcta recogida y tratamiento de los residuos de medicamentos y sus envases, SIGRE trabaja con la industria farmacéutica para reducir el impacto ambiental de los envases desde su diseño. Desde el año 2000, las compañías farmacéuticas han aplicado más de 3.500 iniciativas de ecodiseño, logrando que el peso medio de los envases farmacéuticos se haya reducido en más de un 25%. Actualmente, cerca de 500 millones de unidades de medicamentos comercializadas cada año —uno de cada tres medicamentos puestos en el mercado— incorporan alguna mejora ambiental en su envase.
